2 sep. 2007


Nunca quise a nadie tanto como a vos
por eso es que empiezo a dudar
si seremos hermanos que nos separaron
y nosotros sin saberlo nos volvimos a juntar
Tu sangre es roja
la mía también creo no me equivoco
algo tendremos que ver
somos indios latinos con guitarra eléctrica
y comunicados a través de internet
Para odiar hay que querer
para destruir hay que hacer
y estoy orgulloso de quererte romper
la cabeza contra la pared
Por todas esas cosas que tenemos en común
hace tiempo ya marchaste de acá
te cansaste de mí, yo me cansé de vos
pero cuando nos miramos sabemos que no es verdad
Porque tanto te quise y tanto te quiero
siempre una marca tuya llevará mi corazón
Disculpá si te parece raro
pero comparto la opinión que escuché en una canción
"Si la amas déjala ser, si la quieres déjala volar"
nunca fui tu patrón, no quisiera cambiarte
y no quiero que pierdas tu personalidad
Para odiar hay que querer...
Para dejar hay que beber
para morir primero hay que nacer
siento ganas nuevamente de tirarme a tus pies
y llevarte a mi morada otra vez
Si lo sembrás lo recogés
y si esperás vas a entender
cuando las cosas salen como no las espero
la vida me hace más guerrero.


(hazele clik a la imagencita)




-Cero ochocientos skip, buenas noches...

-¡Socorro señorita, mi buzo se cayó al piso de un boliche, está todo manchado, no se que hacer...!!!!

-Tranquilícese señor...¿En que discoteca sucedió?

- ¡En Angels!

- No se preocupe, es una mancha fácil, compuesta básicamente por alcohol de mala calidad, tierra del rosedal y semen...tome nota por favor...




La noche desarmada


La noche, desarmada, avanza manta raya. La noche, como las manos de un santo abiertas, las manos proyectan un calor que puede sentirse en la oscuridad, la oscuridad curada con breve ardor de alcohol fino extenuante, y la respiración invisible de las fotografías tomadas por asalto desde la ventana, reproducidas luego en sueños que estabas conmigo viajando en el colectivo buscaba siempre la forma de ponerte el hombro para que cayera tu cabeza, te vendabas los ojos mientras yo por arte de la ventana descubría comiendo a un caballo al lado de una llama, por agronomía sube la marea se hace mas profunda y nos llega hasta el cuello el agua. Siento el cuello como un tubo de ensayo con la muestra de sangre que arrojara los resultados de mi análisis en una semana y media, y estoy empecinado pero empecinado con recortar cada detalle del tiempo, que nos hacemos para estar juntos, que este collage se vuelve un enchastre.
Llegar al centro completamente tapados, las manos adentro de la campera, ligeros expuestos a la luz artificial, las pastillas se nos deshacen en la boca ya sin querer hablar ya sin querer estar mirándonos por la calle vamos al grano los dos con cara de chupar un clavo nos importa un huevo y la mitad del otro las ofertas que trae la corrientes, nosotros solo queremos llegar llegar a una cama para empezar una fogata y terminar hechos de ceniza que hierve todavía.
Pero también alguien nos descubre y piensa, que raro un caballo con una llama.